Preparar bien la entrada evita improvisaciones y permite que el equipo mantenga las rutinas importantes desde el primer día.
Documentación e identificación
Lleva la cartilla sanitaria actualizada y confirma que el microchip está registrado con tus datos correctos. Facilita también un contacto disponible durante la estancia. Antes del día de entrada, pregunta qué documentos necesita el centro y en qué formato debes entregarlos. Si otra persona recogerá al perro, acuerda cómo dejar su autorización.
Alimentación y medicación
Indica cantidades, horarios, intolerancias y cualquier pauta especial. La medicación debe entregarse identificada y acompañada de instrucciones claras. Confirma si debes llevar su alimento habitual y cómo prefiere recibirlo el centro. Anota las cantidades en una unidad concreta y explica cómo preparas cada toma; una indicación como «un poco» deja demasiado margen a la interpretación.
Información que sí importa
Cuenta cómo se relaciona con otros perros y personas, qué le asusta, cómo descansa y si ha mostrado conductas de escape, protección de recursos o ansiedad. Describe situaciones concretas: qué ocurrió, dónde y qué hiciste. Preparar una nota breve ayuda a que esa información llegue al equipo sin depender de recordar todo durante la entrada. Antes de cerrar la bolsa, consulta si aceptan cama, manta o juguetes propios.
Dudas habituales
¿Debe llevar su propia cama o juguetes?
Depende del protocolo del centro y del comportamiento del perro. Pregunta antes: algunos objetos familiares ayudan y otros pueden generar protección de recursos.
Orientación general. Cada perro y cada contexto necesitan valoración propia.




